lunes, octubre 13, 2008

El crack financiero bien explicado

Gracias a Rafael Palacios por intentar estar siempre al día...Michael Hudson es economista de Wall Street. Este artículo está excelentemente escrito pero no hay duda de que es más técnico. Si os lo leéis, sabréis tanto como el mejor economista sobre lo que está pasando.


por MICHAEL HUDSON ( * )
"Anteanoche, el Tesoro de los EE.UU. y la Reserva Federal cambiaron radicalmente el carácter del capitalismo norteamericano. Se trata, ni más ni menos, que de un golpe de Estado en favor de la clase que Roosevelt llamaba los "báncgsters". Lo que ha pasado en las dos últimas semanas amenaza con alterar el curso del siglo que ahora rompe, y de alterarlo de manera irreversible si se salen con la suya. Pues de lo que se trata es de la mayor y más inequitativa transferencia de riqueza desde que se regalaron tierras a los barones de los ferrocarriles en la era de la Guerra Civil"
Nadie esperaba que el capitalismo industrial terminara de este modo. Es más, nadie se percató siquiera de que evolucionaba en esa dirección. Mucho me temo que esa ceguera no es inusual entre los futurólogos: la tendencia natural es pensar sobre la forma óptima de crecimiento y desarrollo de las economías. Pero siempre parece surgir un camino imprevisto, y entonces, la sociedad se va por una tangente.
¡Qué dos semanas! El domingo 7 de septiembre el Tesoro tomó el control de los 5,3 billones de dólares expuestos a riesgo hipotecario de las compañías Fannie Mae y Freddie Mac, cuyos jefes habían sido ya destituidos por fraude contable.
El lunes 15 de septiembre Lehman Brothers se declaró en bancarrota cuando posibles compradores de Wall Street no consiguieron hallar rastro alguno de realidad en su contabilidad financiera.
El miércoles, la Reserva Federal (FED) accedió a dar por buenas, a un coste de por lo menos 85.000 millones de dólares, las ganancias "aseguradas" que el American International Group debía a los tahúres financieros que, a través del comercio de valores computarizado, apostaron por las hipotecas basura y contrataron seguros de cobertura con este grupo asegurador, el A.I.G. (cuyo jefe, Maurice Greenberg, ya había sido destituido hace unos pocos años por fraude contable).
Pero es el viernes 19 de septiembre el que figurará en la historia de los EE.UU. como el momento de inflexión. La Casa Blanca comprometió al menos medio billón de dólares más en el empeño de re-inflar los precios inmobiliarios a fin de sostener el valor de mercado de las hipotecas basura (que son hipotecas contratadas sin tener en cuenta la capacidad de los deudores para pagar y que, encima, sobrestiman el precio corriente de mercado del colateral que se ofrece como garantía de la deuda).
Esos miles de millones de dólares fueron sacrificados para mantener vivo un sueño: las ficciones contables puestas sobre el papel por compañías que habían ingresado en un mundo irreal fundado en una contabilidad falsaria, que prácticamente todo el mundo financiero sabía tramposa. Pero todos jugaban con la compraventa de hipoteca basura empaquetada, porque aquí es donde se ganaba dinero. Incluso luego del colapso de los mercados, varios gestores ejecutivos de fondos de inversión que mantenían la lucidez fueron duramente criticados por no embarcarse en el juego mientras funcionara.
Tengo amigos en Wall Street que fueron despedidos por no lograr igualar los retornos que estaban consiguiendo sus colegas. Y los mayores retornos se conseguían comerciando con los activos financieros más grandes de la economía: la deuda hipotecaria. Sólo las hipotecas empaquetadas poseídas o garantizadas por Fannie y Freddie excedían ya el volumen de toda la deuda nacional de los EE.UU., que es el déficit acumulado por el Estado norteamericano ¡desde los días en que la nación ganó la guerra revolucionaria de independencia!
Eso da una idea de las enormes dimensiones del rescate, así como de las prioridades del Estado (o, al menos, de los Republicanos en el Gobierno). En vez de despertar la Economía a la realidad, el Gobierno ha empeñado todos sus recursos en la promoción del irreal sueño, según el cual las deudas pueden ser satisfechas: si no por los propios deudores, por el gobierno (o los "contribuyentes", como se dice, eufemísticamente).
Anteanoche, el Tesoro de los EE.UU. y la FED cambiaron radicalmente el carácter del capitalismo norteamericano. Se trata, ni más ni menos, que de un coup d'êtat a favor de la clase que Roosevelt llamaba los "báncgsters". Lo que ha pasado en las dos últimas semanas amenaza con alterar el curso del siglo que ahora rompe, y de alterarlo de manera irreversible si se salen con la suya. Pues de lo que se trata es de la mayor y más inequitativa transferencia de riqueza desde que se regalaron tierras a los barones de los ferrocarriles en la era de la Guerra Civil.
Aun así, hay pocos indicios de que eso llegue siquiera a poner fin a los tambores y trompetas de libre mercado de los insiders financieros que han logrado destruir el control público por la vía de colocar en las principales agencias reguladores a reconocidos antirreguladores, generando así el caos que, según dice ahora el secretario del Tesoro Henry Paulson, amenaza los depósitos bancarios y los puestos de trabajo de todos los norteamericanos. A lo que realmente amenaza, claro está, es a los mayores contribuidores financieros a la campaña electoral de los republicanos (y, para ser justos, también a los mayores contribuidores a las campañas de los candidatos demócratas a puestos clave en los comités de finanzas del Congreso.)
Una clase cleptocrática ha tomado el control de la economía, a fin de reemplazar el capitalismo industrial. El término acuñado en su día por Roosevelt –"báncgters"— lo dice todo en una palabra. La economía ha sido asaltada y capturada por una potencia foránea. No por los sospechosos habituales: no por el socialismo, no por los trabajadores, no por el "Estado sobredimensionado", no por los monopolistas industriales; ni siquiera por las grandes familias de banqueros. Desde luego, no por la francmasonería o por los illuminati. (Sería maravilloso que, de verdad, existiera algún grupo que hubiera estado actuando en la sombra, con siglos de sabiduría acumulada: así, al menos, alguien tendría un plan.) Lo que ha ocurrido es que los báncgsters se han aliado con una potencia foránea: no con los comunistas, no con los rusos, los asiáticos o los árabes; ni siquiera son humanos. El grupo en cuestión es un vástago de las máquinas. Puede sonar a película de Terminator, pero lo cierto es que las máquinas computarizadas han llegado a hacerse con el control del mundo, o al menos, del mundo de la Casa Blanca.
He aquí cómo lo lograron
La American International Group (A.I.G.) subscribió pólizas de seguros de todo tipo solicitados por la gente y por el mundo de los negocios: seguros de vivienda y de propiedad, seguros agropecuarios, incluso seguros para cubrir el arrendamiento aeronáutico. Ese rentabilísimo negocio no fue el problema. (Por eso mismo, será con toda probabilidad saldado para poder pagar las apuestas fallidas de la compañía.) La caída de A.I.G. vino de los 450.000 millones de dólares –casi medio billón— que le quedaron colgados al asegurar garantías a fondos hedge de libe inversión. En otras palabras: si dos partes jugaban un juego de suma cero, apostando la una contra la otra por la subida o la bajada del dólar frente a la libra esterlina o el euro, o si aseguraban una cartera hipotecaria o hipotecas basura para tener garantías de que se cobrarían, entonces pagaban una minúscula comisión a A.I.G. por una póliza que prometía pagar si, pongamos por caso, el mercado hipotecario norteamericano de 11 billones de dólares llegaba a "tropezar", o si los perdedores que habían colocado billones de dólares en apuestas a derivados del mercado internacional de divisas o a derivados financieros de acciones u obligaciones terminaban en una situación parecida a la que se hallan muchos patronos de Las Vegas, esto es, incapaces de cubrir sus deudas en efectivo.
A.I.G. cosechó miles de millones de dólares con esas pólizas. Y gracias al hecho de que las compañías aseguradoras son un paraíso friedmaniano –no regulado por la FED, ni por ninguna ora agencia de alcance nacional, y por lo tanto, capaces de acceder a la proverbial barra libre sin supervisión pública—, la suscripción de esas pólizas se hacía por la vía del listado informático, y la compañía cosechaba enormes cantidades de honorarios y comisiones sin apenas poner capital de su parte. A eso es a lo que se llama "autorregulación". Y así es como se supone que funciona la mano invisible del mercado.
Ello es que, inevitablemente, algunas instituciones financieras que se habían jugado miles de millones de dólares –normalmente, y para ser precisos, apostando mil millones de dólares en el curso de unos pocos minutos— no estaban en condiciones de pagar. Esos juegos se desarrollaban en microsegundos, como fogonazos en pantalla, prácticamente sin interferencia humana. En este sentido, no es tan distinto de los alienígenas haciéndose con el control. Pero en este caso se trata de máquinas tipo robot: de aquí la analogía que tracé con los Terminators.
Su repentino acceso al poder es tan imprevisible como una invasión procedente de Marte. La analogía que más se acerca es la invasión de los Chicos de Chicago, del Banco Mundial y de U.S.A.I.D. (Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional, por sus siglas en inglés) en Rusia y otras economías post soviéticas luego de la disolución de la URSS, urgiendo privatizaciones de libre mercado a fin de crear cleptocracias nacionales. Para los estadounidenses debería constituir un signo de alerta el que esos clepócratas se hayan convertido en las fortunas fundadoras de sus respectivos países. Deberíamos tener presente la observación de Aristóteles, según la cual la democracia es el estadio inmediatamente anterior a la oligarquía.
Las máquinas financieras que desarrollaron el comercio que terminó en la quiebra de la A.I.G. estaban programadas por ejecutivos financieros para actuar con la velocidad de la luz en operaciones de comercio electrónico que a menudo no duraban sino unos cuantos segundos, y eso, millones de veces al día. Sólo una máquina podría calcular la distribución de probabilidades matemáticas a partir de la observación de ínfimas variaciones, arriba y abajo, de tasas de interés, tasas de cambio y precios de acciones y obligaciones… y precios de hipotecas empaquetadas. Y estos últimos paquetes, cada vez más, cobraron la forma de hipotecas basura, pretendidamente deudas pagables pero, en realidad, eran cáscara huera.
En particular, las máquinas empleadas por los fondos hedge han dado un nuevo significado al capitalismo de casino. Hace mucho que se aplicaba a los especuladores que jugaban en el mercado de valores. Consistía en hacer apuestas cruzadas, perder algo y ganar algo,… y en dejar que el Estado rescatara a los no pagadores. El giro observable en la turbulencia de las dos últimas semanas es que los ganadores no pueden recoger las ganancias de sus apuestas, a menos que el gobierno pague las deudas contraídas por los perdedores, incapaces de satisfacerlas con su propio dinero.
Uno habría pensado que todo eso requiere algún grado de control por parte del Estado, que probablemente este tipo de actividad no debería haberse autorizado jamás. De hecho, nunca fue autorizada, y por lo mismo, tampoco regulada. Pero parecía haber una buena razón para ello: los inversores de los fondos de cobertura, o hedge founds, habían firmado un papel diciendo que eran lo bastante ricos como para permitirse perder su dinero en este juego financiero. A los papás y mamás comunes y corrientes no les estaba permitido participar. A pesar del alto rendimiento generado por millones de minúsculas operaciones comerciales, se consideraban demasiado arriesgadas para principiantes carentes de fondos fiables para entrar en el juego.
Un fondo hedge, o fondo de cobertura o de inversión libre, no gana dinero produciendo bienes y servicios. No avanza fondos para comprar activos reales, ni siquiera presta dinero. Lo que hace es tomar prestadas enormes sumas para apalancar sus apuestas con crédito prácticamente ilimitado. Sus ejecutivos no son ingenieros industriales, sino matemáticos que programan computadoras para hacer apuestas cruzadas o straddles sobre cómo se comportarán las tasas de interés, las tasas de cambio de divisas o los precios de las acciones y las obligaciones… o los precios de las hipotecas empaquetadas por los bancos. Los préstamos empaquetados pueden tener contenido o ser basura. No importa. Lo único que importa es ganar dinero en un mercado en el que el grueso de las operaciones comerciales dura apenas unos segundos. Lo que genera ganancias es la fibrilación de los precios, la volatilidad.
Este tipo de transacciones puede hacer fortunas, pero no es la "creación de riqueza" que mucha gente se imagina. Antes de la fórmula matemática de Black-Scholes para calcular el valor de las apuestas de estos fondos de inversión libre, este tipo de juego con opciones de compra y opciones de venta resultaba demasiado costoso como para dar mucho beneficio a nadie, salvo a las empresas de intermediación financiera. Pero la combinación de unas potentes computadoras con la "innovación" representada por un crédito prácticamente ilimitado y el libre acceso a las tablas del juego financiero ha hecho posible un frenético maniobreo de ir y venir.
Pues bien, ¿por qué el Tesoro consideró ineludible entrar en todo esto? ¿Por qué había que salvar a esos tahúres, si tenían dinero bastante para perder sin tener que convertirse en salas hospitalarias necesitadas de asistencia pública? El comercio de los hedge founds de cobertura e inversión libre estaba limitado a los muy ricos, a los bancos de inversión y a otros inversores institucionales. Pero una de las maneras más fáciles de ganar dinero llegó a ser el prestar fondos con intereses que la gente tenía que devolver con lo que sacaba de sus operaciones comerciales computerizadas. Y casi simultáneamente con la operación, ese dinero se pagaba en forma de comisiones, remuneraciones y bonos anuales que traían a la memoria los EEUU de la Era de la Codicia en los años que precedieron a la I Guerra Mundial, antes de que se introdujera el impuesto sobre la renta en 1913. Lo notable en todo este dinero era que sus destinatarios ni siquiera tenían que pagar por él un impuesto sobre la renta normal. El gobierno lo llamó "ganancias de capital", lo que significaba que el dinero se gravaba fiscalmente con sólo una fracción de la tasa con la que se gravaban fiscalmente los ingresos.
Con la pretensión, huelga decirlo, de que todo ese frenético comercio crea "capital" real. Desde luego no lo hace en el sentido que tenía el concepto de capital en la economía clásica del siglo XIX. El término ha sido divorciado de las nociones de producción de bienes y servicios, contratación de trabajo asalariado o innovación financiera. Tan "capital" es ahora eso como el derecho a organizar una lotería y recoger las ganancias resultantes de las esperanzas de los perdedores. Pero, entonces, los casinos de Las Vegas y de los garitos ribereños se han convertido en una pujante "industria del crecimiento", enlodando el lenguaje del capital, del crecimiento y de la propia riqueza.
Para cerrar las mesas de juego y saldar deudas, los perdedores tienen que ser rescatados: Fannie Mae, Freddie Mac, A.I.G., ¿y quién sabe cuál será el siguiente? Es la única manera de resolver el siguiente problema que se les presenta a unas compañías que han pagado ya a sus ejecutivos y a sus accionistas, en vez de haber puesto esas sumas en reserva: cómo recoger sus ganancias ante unos deudores insolventes y unas aseguradoras en quiebra. Éstos, los perdedores, también han pagado a sus ejecutivos financieros y a sus colaboradores internos (junto con las oportunas contribuciones patrióticas a los candidatos políticos en los puestos clave de las comisiones del Congreso encargadas de decidir la estructuración financiera de la nación).
Porque eso ha de orquestarse por adelantado. Es necesario comprar políticos y ofrecerles una coartada plausible (o al menos, un conjunto bien armado de eufemismos a prueba de encuesta de opinión pública) para poder explicar a los votantes por qué era de interés público rescatar a los tahúres. Se precisa de buena retórica para explicar por qué el gobierno tenía que dejarles entrar en un casino, dejar que se quedaran con todas sus ganancias y, finalmente, usar fondos públicos para subvenir a las pérdidas de sus contrapartes.
Lo que ocurrió los pasados 18 y 19 de septiembre llevó años de preparación, tapados por una falsaria ideología excogitada por think tanks de relaciones públicas y emitida ahora, en condiciones de emergencia, a un Congreso –y a un votante— presa del pánico, justo antes de la elección presidencial. Se diría que ésta era la sorpresa electoral que nos deparaba septiembre. En unas bien escenificadas condiciones de crisis, el presidente Bush y el secretario del Tesoro Paulson llaman ahora al país a una guerra contra los propietarios de vivienda en quiebra técnica. Se dice que esa es la única esperanza para "salvar al sistema". (¿Qué sistema? No el capitalismo industrial, ni siquiera el sistema bancario tal como lo conocemos.) La mayor transformación del sistema financiero norteamericano desde la Gran Depresión ha acontecido, comprimida, en dos semanas: empezando con la duplicación de la deuda nacional norteamericana cuando el pasado 7 de septiembre se procedió a la nacionalización de Fannie Mae y Fredie Mac. (El corrector ortográfico de mi computador no me consiente la utilización del eufemismo "conservadurízación" aplicado por el señor Pualson para referirse al rescate de los "fraudgsters" de Fannie Mae y Freddie Mac.)
La teoría económica solía explicar que los beneficios y el interés eran la remuneración del riesgo calculado. Pero en nuestros días el nombre del juego es ganancias de capital y apuestas computerizadas sobre la dirección de las tasas de interés, de las monedas extranjeras y de los precios de las acciones, y cuando las apuestas salen mal, los rescates son la remuneración económica calculada de quienes han contribuido financieramente a la campaña electoral. Pero ahora, supuestamente, no es el momento de hablar de tales cosas. "Tenemos que actuar ahora para proteger la salud económica de nuestra nación, amenazada por riesgos graves", entonó el presidente Bush el pasado 19 de septiembre. Lo que quería decir es que la Casa Blanca debe responder con una prima de aseguramiento al mayor grupo de contribuidores a la campaña electoral del Partido Republicano –es decir, Wall Street—, rescatando sus malas apuestas. "Habrá muchas oportunidades para discutir sobre los orígenes de este problema. La tarea del momento es resolverlo". En otras palabras, no convirtáis eso en un asunto electoral. "En la historia de nuestra nación, ha habido momentos que exigían andar unidos, con independencia de las divisiones partidistas, a fin de enfrentarse a desafíos de envergadura". ¡Justo antes de las elecciones! Idéntica patochada pudo oírse el pasado viernes por la mañana de labios de Paulson, secretario del Tesoro: "Nuestra salud económica exige que seamos capaces de trabajar juntos y emprender una acción inmediata bipartidista". Los periodistas dijeron que en las maniobras del día se estaba barajando una cifra de medio billón de dólares.
Buena parte de las culpas deberían cargarse sobre la Administración Clinton, responsable directa en 1999 de la abrogación de la Ley Glass-Steagal, que permitió a los bancos fusionarse con casinos. O mejor dicho: a los casinos, absorber bancos. Eso es lo que puso en riesgo los ahorros de los norteamericanos.
Pero ¿significa eso realmente que la única solución pase por re-inflar el mercado inmobiliario? El plan de Paulson-Bernanke es capacitar a los bancos para que puedan venderse las viviendas de 5 millones de deudores hipotecarios que este año tendrán que enfrentarse a la quiebra o al embargo. Los propietarios de vivienda sometidos a unos intereses hipotecarios variables disparados perderán sus casas, pero la FED surtirá a las agencias de préstamo hipotecario crédito bastante como para permitir que nuevos compradores se endeuden lo suficiente como para lograr sacar las hipotecas basura de las manos de los tahúres que son sus actuales tenedores. Con lo que se gana tiempo para que una nueva burbuja financiera e inmobiliaria acuda en rescate de los prestamistas y de los empaquetadores de hipotecas basura.
Los EE.UU. han entrado en otra guerra, una guerra para salvar a los comerciantes de derivados computarizados. Como la guerra de Irak, se basa por mucho en ficciones, y como en la de Irak, se ha entrado en ella bajo la presión de condiciones de aparente emergencia. Y como en la guerra de Irak, la solución propuesta guarda poca relación con la causa que subyace a los problemas. Esgrimiendo razones de seguridad financiera, el gobierno dará por buenas las obligaciones de deuda colateralizada (ODCs) que Warren Buffett llamó en su día "armas de destrucción financiera masiva".
No es por azar que ese derroche de dinero público esté siendo manejado por el mismo grupo que tan píamente alertó al país sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. El presidente Bush y el secretario del tesoro Paulson han declarado tan ricamente que no es éste momento para desacuerdos partidistas respecto de la deriva de la política pública a favor de los acreedores y no de los deudores; que no es momento de convertir en asunto electoral el mayor rescate registrado en los anales de la historia electoral. Que no es momento adecuado para debatir si es buena cosa re-inflar el precio de la vivienda a unos niveles que seguirán obligando a los nuevos compradores de casas a endeudarse hasta el punto de tener que gastar en vivienda cerca del 40% de sus ingresos.
Recuerden la época en que el presidente Bush y Alan Greenspan informaron a los norteamericanos de a pie de que no había dinero para financiar la Seguridad Social (por no hablar de Medicare), porque en algún momento venidero (¿dentro de 10 años? ¿De 20? ¿De 40?) el sistema caería en un déficit de lo que ahora resulta un irrisorio billón de dólares distribuido a lo largo de muchos, muchos años. La moraleja era: si no podemos imaginar una forma de pagarlo a largo plazo, dejemos caer ahora mismo el programa asistencial.
El señor Bush y el señor Greenspan dijeron disponer de una oportuna solución. El Tesoro podría derivar el dinero de la Seguridad Social y de los seguros médicos hacia Bear Stearns, Lehman Brothers o sus pares, para que lo invirtieran a "mágico interés compuesto".
¿Qué habría pasado si la Seguridad Social hubiera hecho semejante cosa? Tal vez habríamos asistido en estas dos semanas a la entrega a los tahúres de Wall Street de todo el dinero que se dejó de lado desde que la Comisión Greenspan resolvió en 1983 desplazar la carga fiscal sobre las retenciones salariales reguladas por la FICA (Ley Federal de Contribución a la Seguridad Social, en inglés). No es a los jubilados a quienes se pretende rescatar, sino a los inversores de Wall Street que firmaron papeles diciendo que estaban en condiciones de afrontar la pérdida del dinero jugado. La consigna electoral de los republicanos de cara a los comicios del próximo noviembre debería ser: "Seguro de juego, no seguro de salud".
No es así como el celebérrimo Camino de servidumbre tenía que ser transitado. Friedrich von Hayek y sus Chicago boys insistían en que la servidumbre vendría de la planificación y de la regulación estatales. Esa visión estaba en los antípodas de la de los reformadores clásicos de la Era Progresista, que concebían la acción del Estado como la del cerebro de la sociedad, como la palanca directriz para modelar los mercados y liberarlos de rentistas, es decir, del ingreso que no es contrapartida del desempeño de un papel necesario en la producción. La teoría de la democracia se fundaba en el supuesto de que los votantes actuarían movidos por el propio interés. Los reformadores del mercado partieron de un feliz supuesto paralelo, según el cual los consumidores, los ahorradores y los inversores promoverían el crecimiento económico actuando con pleno conocimiento y cabal comprensión de las dinámicas en acto.
Pero la mano invisible terminó resultando en fraude contable, préstamo hipotecario basura, información privilegiada y fracaso en punto a graduar los crecientes gastos de la deuda conforme a la capacidad de los deudores para pagar. Y todo este caos, aparentemente legitimado por unos modelos de comercio electrónico computerizado que acaban de ser bendecidos por el Tesoro.
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(*) Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y después en el Hudson Institute. En 1990 colaboró en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark. El Dr. Hudson fue asesor económico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campaña primaria presidencial demócrata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canadá, México y Letonia, así como al Instituto de Naciones Unidas para la Formación y la Investigación. Distinguido profesor investigador en la Universidad de Missouri de la ciudad de Kansas, es autor de numerosos libros, entre ellos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire.

El crack financiero bien explicado

Gracias a Rafael Palacios por intentar estar siempre al día...
"Michael Hudson es economista de Wall Street. Este artículo está excelentemente escrito pero no hay duda de que es más técnico. Si os lo leéis, sabréis tanto como el mejor economista sobre lo que está pasando.


por MICHAEL HUDSON ( * )
"Anteanoche, el Tesoro de los EE.UU. y la Reserva Federal cambiaron radicalmente el carácter del capitalismo norteamericano. Se trata, ni más ni menos, que de un golpe de Estado en favor de la clase que Roosevelt llamaba los "báncgsters". Lo que ha pasado en las dos últimas semanas amenaza con alterar el curso del siglo que ahora rompe, y de alterarlo de manera irreversible si se salen con la suya. Pues de lo que se trata es de la mayor y más inequitativa transferencia de riqueza desde que se regalaron tierras a los barones de los ferrocarriles en la era de la Guerra Civil"
Nadie esperaba que el capitalismo industrial terminara de este modo. Es más, nadie se percató siquiera de que evolucionaba en esa dirección. Mucho me temo que esa ceguera no es inusual entre los futurólogos: la tendencia natural es pensar sobre la forma óptima de crecimiento y desarrollo de las economías. Pero siempre parece surgir un camino imprevisto, y entonces, la sociedad se va por una tangente.
¡Qué dos semanas! El domingo 7 de septiembre el Tesoro tomó el control de los 5,3 billones de dólares expuestos a riesgo hipotecario de las compañías Fannie Mae y Freddie Mac, cuyos jefes habían sido ya destituidos por fraude contable.
El lunes 15 de septiembre Lehman Brothers se declaró en bancarrota cuando posibles compradores de Wall Street no consiguieron hallar rastro alguno de realidad en su contabilidad financiera.
El miércoles, la Reserva Federal (FED) accedió a dar por buenas, a un coste de por lo menos 85.000 millones de dólares, las ganancias "aseguradas" que el American International Group debía a los tahúres financieros que, a través del comercio de valores computarizado, apostaron por las hipotecas basura y contrataron seguros de cobertura con este grupo asegurador, el A.I.G. (cuyo jefe, Maurice Greenberg, ya había sido destituido hace unos pocos años por fraude contable).
Pero es el viernes 19 de septiembre el que figurará en la historia de los EE.UU. como el momento de inflexión. La Casa Blanca comprometió al menos medio billón de dólares más en el empeño de re-inflar los precios inmobiliarios a fin de sostener el valor de mercado de las hipotecas basura (que son hipotecas contratadas sin tener en cuenta la capacidad de los deudores para pagar y que, encima, sobrestiman el precio corriente de mercado del colateral que se ofrece como garantía de la deuda).
Esos miles de millones de dólares fueron sacrificados para mantener vivo un sueño: las ficciones contables puestas sobre el papel por compañías que habían ingresado en un mundo irreal fundado en una contabilidad falsaria, que prácticamente todo el mundo financiero sabía tramposa. Pero todos jugaban con la compraventa de hipoteca basura empaquetada, porque aquí es donde se ganaba dinero. Incluso luego del colapso de los mercados, varios gestores ejecutivos de fondos de inversión que mantenían la lucidez fueron duramente criticados por no embarcarse en el juego mientras funcionara.
Tengo amigos en Wall Street que fueron despedidos por no lograr igualar los retornos que estaban consiguiendo sus colegas. Y los mayores retornos se conseguían comerciando con los activos financieros más grandes de la economía: la deuda hipotecaria. Sólo las hipotecas empaquetadas poseídas o garantizadas por Fannie y Freddie excedían ya el volumen de toda la deuda nacional de los EE.UU., que es el déficit acumulado por el Estado norteamericano ¡desde los días en que la nación ganó la guerra revolucionaria de independencia!
Eso da una idea de las enormes dimensiones del rescate, así como de las prioridades del Estado (o, al menos, de los Republicanos en el Gobierno). En vez de despertar la Economía a la realidad, el Gobierno ha empeñado todos sus recursos en la promoción del irreal sueño, según el cual las deudas pueden ser satisfechas: si no por los propios deudores, por el gobierno (o los "contribuyentes", como se dice, eufemísticamente).
Anteanoche, el Tesoro de los EE.UU. y la FED cambiaron radicalmente el carácter del capitalismo norteamericano. Se trata, ni más ni menos, que de un coup d'êtat a favor de la clase que Roosevelt llamaba los "báncgsters". Lo que ha pasado en las dos últimas semanas amenaza con alterar el curso del siglo que ahora rompe, y de alterarlo de manera irreversible si se salen con la suya. Pues de lo que se trata es de la mayor y más inequitativa transferencia de riqueza desde que se regalaron tierras a los barones de los ferrocarriles en la era de la Guerra Civil.
Aun así, hay pocos indicios de que eso llegue siquiera a poner fin a los tambores y trompetas de libre mercado de los insiders financieros que han logrado destruir el control público por la vía de colocar en las principales agencias reguladores a reconocidos antirreguladores, generando así el caos que, según dice ahora el secretario del Tesoro Henry Paulson, amenaza los depósitos bancarios y los puestos de trabajo de todos los norteamericanos. A lo que realmente amenaza, claro está, es a los mayores contribuidores financieros a la campaña electoral de los republicanos (y, para ser justos, también a los mayores contribuidores a las campañas de los candidatos demócratas a puestos clave en los comités de finanzas del Congreso.)
Una clase cleptocrática ha tomado el control de la economía, a fin de reemplazar el capitalismo industrial. El término acuñado en su día por Roosevelt –"báncgters"— lo dice todo en una palabra. La economía ha sido asaltada y capturada por una potencia foránea. No por los sospechosos habituales: no por el socialismo, no por los trabajadores, no por el "Estado sobredimensionado", no por los monopolistas industriales; ni siquiera por las grandes familias de banqueros. Desde luego, no por la francmasonería o por los illuminati. (Sería maravilloso que, de verdad, existiera algún grupo que hubiera estado actuando en la sombra, con siglos de sabiduría acumulada: así, al menos, alguien tendría un plan.) Lo que ha ocurrido es que los báncgsters se han aliado con una potencia foránea: no con los comunistas, no con los rusos, los asiáticos o los árabes; ni siquiera son humanos. El grupo en cuestión es un vástago de las máquinas. Puede sonar a película de Terminator, pero lo cierto es que las máquinas computarizadas han llegado a hacerse con el control del mundo, o al menos, del mundo de la Casa Blanca.
He aquí cómo lo lograron
La American International Group (A.I.G.) subscribió pólizas de seguros de todo tipo solicitados por la gente y por el mundo de los negocios: seguros de vivienda y de propiedad, seguros agropecuarios, incluso seguros para cubrir el arrendamiento aeronáutico. Ese rentabilísimo negocio no fue el problema. (Por eso mismo, será con toda probabilidad saldado para poder pagar las apuestas fallidas de la compañía.) La caída de A.I.G. vino de los 450.000 millones de dólares –casi medio billón— que le quedaron colgados al asegurar garantías a fondos hedge de libe inversión. En otras palabras: si dos partes jugaban un juego de suma cero, apostando la una contra la otra por la subida o la bajada del dólar frente a la libra esterlina o el euro, o si aseguraban una cartera hipotecaria o hipotecas basura para tener garantías de que se cobrarían, entonces pagaban una minúscula comisión a A.I.G. por una póliza que prometía pagar si, pongamos por caso, el mercado hipotecario norteamericano de 11 billones de dólares llegaba a "tropezar", o si los perdedores que habían colocado billones de dólares en apuestas a derivados del mercado internacional de divisas o a derivados financieros de acciones u obligaciones terminaban en una situación parecida a la que se hallan muchos patronos de Las Vegas, esto es, incapaces de cubrir sus deudas en efectivo.
A.I.G. cosechó miles de millones de dólares con esas pólizas. Y gracias al hecho de que las compañías aseguradoras son un paraíso friedmaniano –no regulado por la FED, ni por ninguna ora agencia de alcance nacional, y por lo tanto, capaces de acceder a la proverbial barra libre sin supervisión pública—, la suscripción de esas pólizas se hacía por la vía del listado informático, y la compañía cosechaba enormes cantidades de honorarios y comisiones sin apenas poner capital de su parte. A eso es a lo que se llama "autorregulación". Y así es como se supone que funciona la mano invisible del mercado.
Ello es que, inevitablemente, algunas instituciones financieras que se habían jugado miles de millones de dólares –normalmente, y para ser precisos, apostando mil millones de dólares en el curso de unos pocos minutos— no estaban en condiciones de pagar. Esos juegos se desarrollaban en microsegundos, como fogonazos en pantalla, prácticamente sin interferencia humana. En este sentido, no es tan distinto de los alienígenas haciéndose con el control. Pero en este caso se trata de máquinas tipo robot: de aquí la analogía que tracé con los Terminators.
Su repentino acceso al poder es tan imprevisible como una invasión procedente de Marte. La analogía que más se acerca es la invasión de los Chicos de Chicago, del Banco Mundial y de U.S.A.I.D. (Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional, por sus siglas en inglés) en Rusia y otras economías post soviéticas luego de la disolución de la URSS, urgiendo privatizaciones de libre mercado a fin de crear cleptocracias nacionales. Para los estadounidenses debería constituir un signo de alerta el que esos clepócratas se hayan convertido en las fortunas fundadoras de sus respectivos países. Deberíamos tener presente la observación de Aristóteles, según la cual la democracia es el estadio inmediatamente anterior a la oligarquía.
Las máquinas financieras que desarrollaron el comercio que terminó en la quiebra de la A.I.G. estaban programadas por ejecutivos financieros para actuar con la velocidad de la luz en operaciones de comercio electrónico que a menudo no duraban sino unos cuantos segundos, y eso, millones de veces al día. Sólo una máquina podría calcular la distribución de probabilidades matemáticas a partir de la observación de ínfimas variaciones, arriba y abajo, de tasas de interés, tasas de cambio y precios de acciones y obligaciones… y precios de hipotecas empaquetadas. Y estos últimos paquetes, cada vez más, cobraron la forma de hipotecas basura, pretendidamente deudas pagables pero, en realidad, eran cáscara huera.
En particular, las máquinas empleadas por los fondos hedge han dado un nuevo significado al capitalismo de casino. Hace mucho que se aplicaba a los especuladores que jugaban en el mercado de valores. Consistía en hacer apuestas cruzadas, perder algo y ganar algo,… y en dejar que el Estado rescatara a los no pagadores. El giro observable en la turbulencia de las dos últimas semanas es que los ganadores no pueden recoger las ganancias de sus apuestas, a menos que el gobierno pague las deudas contraídas por los perdedores, incapaces de satisfacerlas con su propio dinero.
Uno habría pensado que todo eso requiere algún grado de control por parte del Estado, que probablemente este tipo de actividad no debería haberse autorizado jamás. De hecho, nunca fue autorizada, y por lo mismo, tampoco regulada. Pero parecía haber una buena razón para ello: los inversores de los fondos de cobertura, o hedge founds, habían firmado un papel diciendo que eran lo bastante ricos como para permitirse perder su dinero en este juego financiero. A los papás y mamás comunes y corrientes no les estaba permitido participar. A pesar del alto rendimiento generado por millones de minúsculas operaciones comerciales, se consideraban demasiado arriesgadas para principiantes carentes de fondos fiables para entrar en el juego.
Un fondo hedge, o fondo de cobertura o de inversión libre, no gana dinero produciendo bienes y servicios. No avanza fondos para comprar activos reales, ni siquiera presta dinero. Lo que hace es tomar prestadas enormes sumas para apalancar sus apuestas con crédito prácticamente ilimitado. Sus ejecutivos no son ingenieros industriales, sino matemáticos que programan computadoras para hacer apuestas cruzadas o straddles sobre cómo se comportarán las tasas de interés, las tasas de cambio de divisas o los precios de las acciones y las obligaciones… o los precios de las hipotecas empaquetadas por los bancos. Los préstamos empaquetados pueden tener contenido o ser basura. No importa. Lo único que importa es ganar dinero en un mercado en el que el grueso de las operaciones comerciales dura apenas unos segundos. Lo que genera ganancias es la fibrilación de los precios, la volatilidad.
Este tipo de transacciones puede hacer fortunas, pero no es la "creación de riqueza" que mucha gente se imagina. Antes de la fórmula matemática de Black-Scholes para calcular el valor de las apuestas de estos fondos de inversión libre, este tipo de juego con opciones de compra y opciones de venta resultaba demasiado costoso como para dar mucho beneficio a nadie, salvo a las empresas de intermediación financiera. Pero la combinación de unas potentes computadoras con la "innovación" representada por un crédito prácticamente ilimitado y el libre acceso a las tablas del juego financiero ha hecho posible un frenético maniobreo de ir y venir.
Pues bien, ¿por qué el Tesoro consideró ineludible entrar en todo esto? ¿Por qué había que salvar a esos tahúres, si tenían dinero bastante para perder sin tener que convertirse en salas hospitalarias necesitadas de asistencia pública? El comercio de los hedge founds de cobertura e inversión libre estaba limitado a los muy ricos, a los bancos de inversión y a otros inversores institucionales. Pero una de las maneras más fáciles de ganar dinero llegó a ser el prestar fondos con intereses que la gente tenía que devolver con lo que sacaba de sus operaciones comerciales computerizadas. Y casi simultáneamente con la operación, ese dinero se pagaba en forma de comisiones, remuneraciones y bonos anuales que traían a la memoria los EEUU de la Era de la Codicia en los años que precedieron a la I Guerra Mundial, antes de que se introdujera el impuesto sobre la renta en 1913. Lo notable en todo este dinero era que sus destinatarios ni siquiera tenían que pagar por él un impuesto sobre la renta normal. El gobierno lo llamó "ganancias de capital", lo que significaba que el dinero se gravaba fiscalmente con sólo una fracción de la tasa con la que se gravaban fiscalmente los ingresos.
Con la pretensión, huelga decirlo, de que todo ese frenético comercio crea "capital" real. Desde luego no lo hace en el sentido que tenía el concepto de capital en la economía clásica del siglo XIX. El término ha sido divorciado de las nociones de producción de bienes y servicios, contratación de trabajo asalariado o innovación financiera. Tan "capital" es ahora eso como el derecho a organizar una lotería y recoger las ganancias resultantes de las esperanzas de los perdedores. Pero, entonces, los casinos de Las Vegas y de los garitos ribereños se han convertido en una pujante "industria del crecimiento", enlodando el lenguaje del capital, del crecimiento y de la propia riqueza.
Para cerrar las mesas de juego y saldar deudas, los perdedores tienen que ser rescatados: Fannie Mae, Freddie Mac, A.I.G., ¿y quién sabe cuál será el siguiente? Es la única manera de resolver el siguiente problema que se les presenta a unas compañías que han pagado ya a sus ejecutivos y a sus accionistas, en vez de haber puesto esas sumas en reserva: cómo recoger sus ganancias ante unos deudores insolventes y unas aseguradoras en quiebra. Éstos, los perdedores, también han pagado a sus ejecutivos financieros y a sus colaboradores internos (junto con las oportunas contribuciones patrióticas a los candidatos políticos en los puestos clave de las comisiones del Congreso encargadas de decidir la estructuración financiera de la nación).
Porque eso ha de orquestarse por adelantado. Es necesario comprar políticos y ofrecerles una coartada plausible (o al menos, un conjunto bien armado de eufemismos a prueba de encuesta de opinión pública) para poder explicar a los votantes por qué era de interés público rescatar a los tahúres. Se precisa de buena retórica para explicar por qué el gobierno tenía que dejarles entrar en un casino, dejar que se quedaran con todas sus ganancias y, finalmente, usar fondos públicos para subvenir a las pérdidas de sus contrapartes.
Lo que ocurrió los pasados 18 y 19 de septiembre llevó años de preparación, tapados por una falsaria ideología excogitada por think tanks de relaciones públicas y emitida ahora, en condiciones de emergencia, a un Congreso –y a un votante— presa del pánico, justo antes de la elección presidencial. Se diría que ésta era la sorpresa electoral que nos deparaba septiembre. En unas bien escenificadas condiciones de crisis, el presidente Bush y el secretario del Tesoro Paulson llaman ahora al país a una guerra contra los propietarios de vivienda en quiebra técnica. Se dice que esa es la única esperanza para "salvar al sistema". (¿Qué sistema? No el capitalismo industrial, ni siquiera el sistema bancario tal como lo conocemos.) La mayor transformación del sistema financiero norteamericano desde la Gran Depresión ha acontecido, comprimida, en dos semanas: empezando con la duplicación de la deuda nacional norteamericana cuando el pasado 7 de septiembre se procedió a la nacionalización de Fannie Mae y Fredie Mac. (El corrector ortográfico de mi computador no me consiente la utilización del eufemismo "conservadurízación" aplicado por el señor Pualson para referirse al rescate de los "fraudgsters" de Fannie Mae y Freddie Mac.)
La teoría económica solía explicar que los beneficios y el interés eran la remuneración del riesgo calculado. Pero en nuestros días el nombre del juego es ganancias de capital y apuestas computerizadas sobre la dirección de las tasas de interés, de las monedas extranjeras y de los precios de las acciones, y cuando las apuestas salen mal, los rescates son la remuneración económica calculada de quienes han contribuido financieramente a la campaña electoral. Pero ahora, supuestamente, no es el momento de hablar de tales cosas. "Tenemos que actuar ahora para proteger la salud económica de nuestra nación, amenazada por riesgos graves", entonó el presidente Bush el pasado 19 de septiembre. Lo que quería decir es que la Casa Blanca debe responder con una prima de aseguramiento al mayor grupo de contribuidores a la campaña electoral del Partido Republicano –es decir, Wall Street—, rescatando sus malas apuestas. "Habrá muchas oportunidades para discutir sobre los orígenes de este problema. La tarea del momento es resolverlo". En otras palabras, no convirtáis eso en un asunto electoral. "En la historia de nuestra nación, ha habido momentos que exigían andar unidos, con independencia de las divisiones partidistas, a fin de enfrentarse a desafíos de envergadura". ¡Justo antes de las elecciones! Idéntica patochada pudo oírse el pasado viernes por la mañana de labios de Paulson, secretario del Tesoro: "Nuestra salud económica exige que seamos capaces de trabajar juntos y emprender una acción inmediata bipartidista". Los periodistas dijeron que en las maniobras del día se estaba barajando una cifra de medio billón de dólares.
Buena parte de las culpas deberían cargarse sobre la Administración Clinton, responsable directa en 1999 de la abrogación de la Ley Glass-Steagal, que permitió a los bancos fusionarse con casinos. O mejor dicho: a los casinos, absorber bancos. Eso es lo que puso en riesgo los ahorros de los norteamericanos.
Pero ¿significa eso realmente que la única solución pase por re-inflar el mercado inmobiliario? El plan de Paulson-Bernanke es capacitar a los bancos para que puedan venderse las viviendas de 5 millones de deudores hipotecarios que este año tendrán que enfrentarse a la quiebra o al embargo. Los propietarios de vivienda sometidos a unos intereses hipotecarios variables disparados perderán sus casas, pero la FED surtirá a las agencias de préstamo hipotecario crédito bastante como para permitir que nuevos compradores se endeuden lo suficiente como para lograr sacar las hipotecas basura de las manos de los tahúres que son sus actuales tenedores. Con lo que se gana tiempo para que una nueva burbuja financiera e inmobiliaria acuda en rescate de los prestamistas y de los empaquetadores de hipotecas basura.
Los EE.UU. han entrado en otra guerra, una guerra para salvar a los comerciantes de derivados computarizados. Como la guerra de Irak, se basa por mucho en ficciones, y como en la de Irak, se ha entrado en ella bajo la presión de condiciones de aparente emergencia. Y como en la guerra de Irak, la solución propuesta guarda poca relación con la causa que subyace a los problemas. Esgrimiendo razones de seguridad financiera, el gobierno dará por buenas las obligaciones de deuda colateralizada (ODCs) que Warren Buffett llamó en su día "armas de destrucción financiera masiva".
No es por azar que ese derroche de dinero público esté siendo manejado por el mismo grupo que tan píamente alertó al país sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. El presidente Bush y el secretario del tesoro Paulson han declarado tan ricamente que no es éste momento para desacuerdos partidistas respecto de la deriva de la política pública a favor de los acreedores y no de los deudores; que no es momento de convertir en asunto electoral el mayor rescate registrado en los anales de la historia electoral. Que no es momento adecuado para debatir si es buena cosa re-inflar el precio de la vivienda a unos niveles que seguirán obligando a los nuevos compradores de casas a endeudarse hasta el punto de tener que gastar en vivienda cerca del 40% de sus ingresos.
Recuerden la época en que el presidente Bush y Alan Greenspan informaron a los norteamericanos de a pie de que no había dinero para financiar la Seguridad Social (por no hablar de Medicare), porque en algún momento venidero (¿dentro de 10 años? ¿De 20? ¿De 40?) el sistema caería en un déficit de lo que ahora resulta un irrisorio billón de dólares distribuido a lo largo de muchos, muchos años. La moraleja era: si no podemos imaginar una forma de pagarlo a largo plazo, dejemos caer ahora mismo el programa asistencial.
El señor Bush y el señor Greenspan dijeron disponer de una oportuna solución. El Tesoro podría derivar el dinero de la Seguridad Social y de los seguros médicos hacia Bear Stearns, Lehman Brothers o sus pares, para que lo invirtieran a "mágico interés compuesto".
¿Qué habría pasado si la Seguridad Social hubiera hecho semejante cosa? Tal vez habríamos asistido en estas dos semanas a la entrega a los tahúres de Wall Street de todo el dinero que se dejó de lado desde que la Comisión Greenspan resolvió en 1983 desplazar la carga fiscal sobre las retenciones salariales reguladas por la FICA (Ley Federal de Contribución a la Seguridad Social, en inglés). No es a los jubilados a quienes se pretende rescatar, sino a los inversores de Wall Street que firmaron papeles diciendo que estaban en condiciones de afrontar la pérdida del dinero jugado. La consigna electoral de los republicanos de cara a los comicios del próximo noviembre debería ser: "Seguro de juego, no seguro de salud".
No es así como el celebérrimo Camino de servidumbre tenía que ser transitado. Friedrich von Hayek y sus Chicago boys insistían en que la servidumbre vendría de la planificación y de la regulación estatales. Esa visión estaba en los antípodas de la de los reformadores clásicos de la Era Progresista, que concebían la acción del Estado como la del cerebro de la sociedad, como la palanca directriz para modelar los mercados y liberarlos de rentistas, es decir, del ingreso que no es contrapartida del desempeño de un papel necesario en la producción. La teoría de la democracia se fundaba en el supuesto de que los votantes actuarían movidos por el propio interés. Los reformadores del mercado partieron de un feliz supuesto paralelo, según el cual los consumidores, los ahorradores y los inversores promoverían el crecimiento económico actuando con pleno conocimiento y cabal comprensión de las dinámicas en acto.
Pero la mano invisible terminó resultando en fraude contable, préstamo hipotecario basura, información privilegiada y fracaso en punto a graduar los crecientes gastos de la deuda conforme a la capacidad de los deudores para pagar. Y todo este caos, aparentemente legitimado por unos modelos de comercio electrónico computerizado que acaban de ser bendecidos por el Tesoro.
————————————–
(*) Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y después en el Hudson Institute. En 1990 colaboró en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark. El Dr. Hudson fue asesor económico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campaña primaria presidencial demócrata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canadá, México y Letonia, así como al Instituto de Naciones Unidas para la Formación y la Investigación. Distinguido profesor investigador en la Universidad de Missouri de la ciudad de Kansas, es autor de numerosos libros, entre ellos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire."

martes, septiembre 02, 2008

Otro mail de Rafa Palacios que vale la pena: sobre el rey

Este es el mail:

"Señoras y señores: éste es el Verdadero Juan Carlos Borbón / Cierran la Red Voltaire por un artículo sobre vínculos entre la CIA y Sarzozy.



(Cierran la Red Voltaire por un artículo sobre vínculos entre la CIA y Sarzozy.

Pascual Serrano lo ha colocado en Rebelion. Leélo y difúndelo si este atentado a la libertad de expresión te llega al alma. Por mi parte, con Thierry Meissan hasta la muerte, este artículo es, simplemente, espléndido.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=68722

Si quieres que mucha gente lo lea, "menéalo" aquí.

http://meneame.net/story/web-red-voltaire-ha-sido-cerrada-debido-articulo-vinculaba-sarkozy-cia

Seguidamente, los que se atrevan a seguir leyendo conocerán al verdadero Juan Carlos Borbón: asesino de su hermano, conspirador del 23-F y corrupto hasta el tuétano.


Ante el Presidente del Congreso de los Diputados
El coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés acusa formalmente al rey Juan Carlos I de graves delitos

01:54h. del Domingo, 3 de agosto.

El pasado mes de abril, el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés, acusó, mediante un escrito al Presidente del Congreso, al rey Juan Carlos de una serie de irregularidades que son "presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono a continuación: Un intento de golpe de Estado, (…) la puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte, (…) enriquecerse de una forma exagerada e ilegal, (…) ejercer la
corrupción continuada y generalizada, (…) desviar fondos reservados del Estado, (…) un presunto asesinato (…)".

Texto completo:

*AL EXCMO SR. PRESIDENTE DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE LAS CORTES
ESPAÑOLAS*

Don Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército, escritor e historiador
militar, se dirige a VE y a la Cámara que preside con arreglo a lo que
dispone el artículo 77.1 de la Constitución española manifestándole lo
siguiente:

Con fecha 23 de septiembre de 2005, y con arreglo a cuanto dispone el
artículo 77.1 de la Constitución española, remití al presidente de esa
Cámara en la legislatura anterior, señor Marín, un exhaustivo Informe (40
páginas) sobre los hechos acaecidos en España en la tarde/noche del 23 de
febrero de 1981 (popularmente conocidos como la "intentona involucionista
del 23-F") en el que, después de una larga investigación de más de veinte
años, presentaba toda una serie de indicios racionales que apuntaban a que
el rey Juan Carlos I fue el máximo responsable de su planificación,
coordinación, preparación y ejecución. En consecuencia le solicitaba la
creación de una Comisión de Investigación, conforme a lo que establece el
artículo 76.1 de la Carta Magna, que, a pesar del tiempo transcurrido y con
los máximos poderes, estudiara, investigara y analizara tan deleznable
episodio de la reciente historia de España y depurara las responsabilidades
(políticas e históricas, preferentemente) en las que pudo incurrir el
monarca español.

En enero de 2006, cuatro meses después del envío del Informe sobre el 23-F
al presidente del Congreso de los Diputados y visto que éste no parecía
dispuesto a acusar recibo del mismo y, mucho menos, a estudiarlo o debatirlo
en la Cámara que presidía (aunque me consta que dio traslado del escrito a
los diferentes grupos parlamentarios) decidí enviar el prolijo documento al
presidente del Senado, señor Rojo, al del Gobierno de la nación, señor
Rodríguez Zapatero, y a cada uno de los presidentes de las más altas
instituciones del Estado: Consejo General del Poder Judicial, Tribunal
Supremo, Tribunal Constitucional, Consejo de Estado…etc, etc. Ninguna de las
autoridades a las que iba dirigido el, al parecer, "políticamente
incorrecto" escrito (a excepción del presidente del Senado, quien acusó
recibo a través de la Comisión de Peticiones de la Cámara) contestó al
mismo.

Al no obtener ninguna respuesta, tanto del presidente Marín como de los
presidentes de las más altas instituciones del Estado, año y medio después,
con fecha 23 de febrero de 2007, presenté en el Congreso de los Diputados el
mismo Informe solicitando de nuevo la creación de una Comisión que
investigara el supuesto golpe de Estado del 23-F; visto, además, lo ocurrido
en esa Cámara el día 23 de febrero del año anterior, fecha en que se cumplía
el vigésimo quinto aniversario de tan desgraciado evento, al rechazar de
plano algunos grupos parlamentarios la nota institucional que pretendía
difundir el presidente y que, como venía siendo costumbre en los últimos
años, señalaba al rey Juan Carlos como supremo y único "salvador de la
democracia y las libertades del pueblo español" puestas en peligro por el
golpista Tejero.

Como consecuencia de todo lo anterior y consciente de que el Congreso de los
Diputados, con su señor presidente al frente, y el resto de autoridades a
las que había dirigido el documento nunca se iban a molestar en acusar
recibo del mismo (si sus señorías no quieren debatir tan espinoso asunto que
lo haga la opinión pública, primero nacional y después internacional), he
decidido publicar todas mis investigaciones sobre el rey Juan Carlos en
forma de libro ("Juan Carlos I, el último Borbón". Styria. Febrero 2008), un
extenso trabajo sobre la vida del monarca español en el que analizo, después
de muchos años de estudio y dedicación, no sólo el ya comentado asunto del
23-F sino algunas de las numerosas y graves irregularidades políticas,
militares, familiares, económicas… que ha protagonizado, primero en su
juventud y después a lo largo de sus treinta y dos años de reinado. Muchas
de estas irregularidades son, obviamente, presuntos y graves delitos que no
deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la
historia. Como los que relaciono a continuación:

1º.- Un intento de golpe de Estado, ya que a estas alturas está fuera de
toda duda que, en el otoño de 1980, dio el visto bueno a sus militares
cortesanos (los generales Armada y Milans) para que planificaran,
organizaran, coordinaran y ejecutaran una ilegal e inconstitucional maniobra
político-militar-institucional (el ya comentado 23-F), de acuerdo con
determinadas fuerzas políticas del arco parlamentario, con el fin de cambiar
el Gobierno legítimo de la nación española y frenar con ello un golpe
militar de la extrema derecha castrense. Maniobra que después sería
abandonada por él mismo y sus compinches políticos ante la estrafalaria
entrada del teniente coronel Tejero en el Congreso de los Diputados,
poniendo así en serio peligro de guerra civil a este país.

2º.- La puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte o
grupos de terroristas de Estado denominados GAL (Grupos Antiterroristas de
Liberación) para hacer desaparecer (matar o secuestrar) miembros de ETA,
saltándose a la torera todas las normas y leyes del Estado de derecho y
usando las mismas tácticas y técnicas de los separatistas vascos. Grupos de
asesinos a sueldo del Estado español que, con el conocimiento y la
autorización del Jefe del Estado y comandante supremo de las FAS españolas,
el rey Juan Carlos, serían organizados y dirigidos por los servicios
secretos militares (CESID) nutriéndose de funcionarios militares y civiles
españoles y mercenarios extranjeros.

3º.- Enriquecerse de una forma exagerada e ilegal hasta convertir a su
familia en una de las más grandes fortunas de Europa y el mundo, recibiendo
sospechosas donaciones y créditos personales desde el exterior y realizando
substanciosos negocios aprovechándose de su omnímodo poder institucional y
su inviolabilidad ante la ley. Lo que ha propiciado que en treinta años su
fortuna se haya elevado, según prestigiosas publicaciones extranjeras (en
España el mutismo en todo lo referente a la familia real es absoluto), a la
importantísima suma de 1.790 millones de euros (300.000 millones de
pesetas). Cifra ésta nunca desmentida por La Zarzuela.

4º.- Ejercer la corrupción continuada y generalizada, al recibir y aceptar
como rey y jefe del Estado regalos y donaciones multimillonarias de
empresarios y particulares (yates, coches, petrodólares para apoyar la
reconquista de Kuwait…)

5º.- Desviar fondos reservados del Estado para pagar sus aventuras galantes
y los chantajes de alguna de sus numerosas amantes, como el que tuvo que
hacer frente a partir del año 1994 tras su larga relación amorosa de 15 años
de duración con una bella vedette del espectáculo español. Que nos ha
costado a los contribuyentes españoles más de 500 millones de pesetas,
pagados con los fondos reservados del CESID, Presidencia del Gobierno y
Ministerio del Interior.

6.- Un presunto asesinato (el simple homicidio ya fue aceptado en su día por
él mismo y su familia) cometido en sus años mozos, ya que el 29 de marzo de
1956, con 18 años de edad y siendo un distinguido cadete de la Academia
General Militar de Zaragoza, con seis meses de instrucción militar intensiva
en su haber y otros seis de instrucción premilitar (experto por lo tanto en
el uso y manejo de toda clase de armas portátiles del Ejército español)
mató, estando sólo con él y en muy extrañas circunstancias que nunca han
sido aclaradas, de un tiro en la cabeza procedente de su propia arma a su
hermano Alfonso, de 14 años, el preferido de su padre, don Juan de Borbón.
Quien, según muchos políticos del entorno de éste, iba a ser elegido por el
conde de Barcelona para sucederle en sus derechos dinásticos a la corona de
España ante el proceder de Juan Carlos que ya en esas fechas manifestaba una
irregular y perruna obediencia a Franco con vistas a acceder al trono
saltándose a su propio padre.

En relación con este turbio asunto (que ha permanecido cincuenta años en el
más absoluto de los secretos), el citado trabajo de investigación desmonta
una tras otra todas las hipótesis tejidas en su día por la propia familia de
Juan Carlos y el dictador Franco para hacer creer a los españoles que todo
fue un desgraciado accidente. Supuesto accidente que nunca fue investigado
ni por la justicia portuguesa ni por la española, civil o militar, siendo el
homicida en aquellas fechas un profesional de las Fuerzas Armadas españolas.

De todos estos presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I, que
recoge el ya repetidas veces comentado trabajo de investigación, se
presentan abundantes indicios de culpabilidad. De la mayoría de los cuales,
por otra parte, han tenido constancia en los últimos años las elites mejor
informadas de este país (políticos, periodistas, líderes sociales…) pero sin
atreverse a denunciarlos y, mucho menos, a perseguirlos. El historiador
militar que formula el presente escrito ha decidido ahora darles publicidad
en forma de libro para conocimiento de todos los españoles. Libro que, por
otra parte, pasados ya dos meses desde su publicación, no ha sido desmentido
en ninguno de sus extremos ni por la propia Casa Real española ni por
autoridad alguna. Hasta el momento también, tanto el Congreso como los demás
poderes del Estado han "callado y otorgado".

En vista de ello, constituidas ya las nuevas Cortes Generales salidas de la
voluntad popular expresada el 9 de marzo pasado y comenzado con ello una
nueva legislatura, me dirijo a VE como presidente del Congreso de los
Diputados para, en virtud de lo que contempla el ya citado artículo 77.1 de
la Carta Magna española, exigir la creación de la ya repetidas veces
solicitada Comisión parlamentaria que proceda de inmediato a estudiar e
investigar las ya muy claras responsabilidades del monarca español en los
hechos comentados con anterioridad y que resumo de nuevo:

1º.- La llamada durante años "intentona involucionista del 23-F" y que en
realidad no fue tal sino una chapucera maniobra borbónica de altos vuelos,
al margen de la Constitución y de las leyes, para cambiar el Gobierno
legítimo de la nación en provecho de la Corona.

2º.- La creación y organización de los autoproclamados Grupos
Antiterroristas de Liberación (GAL), compuestos por determinados estamentos
de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y del Ejército (de los que
el monarca español tuvo conocimiento antes de que empezaran a actuar a
través de documentos reservados del CESID) y que cometieron, con métodos
expeditivos criminales, por lo menos veintiocho asesinatos de Estado y un
secuestro.

3º.- El sorprendente y rápido enriquecimiento de su familia (en treinta años
ha pasado de la indigencia más absoluta a disponer de una de las mayores
fortunas de Europa, según informaciones de toda solvencia que no han sido
desmentidas por La Zarzuela).

4º.- La aceptación continuada de regalos y donaciones por parte de
particulares (yates, coches…) que lógicamente harían los interesados
persiguiendo algo a cambio.

5º.- Los pagos con fondos reservados de Presidencia del Gobierno y de los
ministerios de Defensa e Interior para enfrentar el chantaje de determinada
vedette del espectáculo español, que disponía de comprometedores vídeos
sexuales con el rey Juan Carlos.

6º.- La desgraciada muerte del infante D. Alfonso de Borbón en "Villa
Giralda" (residencia de los condes de Barcelona en Estoril) el 29 de marzo
de 1956 y que al hilo de los análisis incluidos en el trabajo de referencia
dejan bastante claro que el supuesto accidente pudo ser en realidad un
fratricidio premeditado. Mis estudios como militar y como experto en armas
dejan muy pocas dudas al respecto. Como tal hecho nunca fue investigado por
la justicia (ni portuguesa ni española) exijo, como historiador y ciudadano
español, que se abra un proceso clarificador sobre el mismo, exhumando si es
preciso los restos del infante que reposan en el Monasterio de El Escorial e
interesando del ministerio de Defensa la documentación que pueda obrar sobre
aquel homicidio en los archivos de la Academia General Militar de Zaragoza,
con el fin de que expertos judiciales y técnicos en balística y teoría del
tiro puedan hacer sus evaluaciones y aclarar definitivamente el misterio que
encierra aquél luctuoso suceso de la historia de España. Y dejando abierto
el camino para que los jueces establezcan las responsabilidades penales a
las que todavía debiera enfrentarse Juan Carlos de Borbón, ya que en aquella
época no estaba cubierto constitucionalmente por ningún manto de
inviolabilidad o irresponsabilidad y sólo era un profesional del Ejército
español (cadete de la Academia General Militar de Zaragoza), sujeto por lo
tanto a las leyes penales castrenses.

Responsabilidades que podrían ser de carácter penal pero, con toda
seguridad, históricas y políticas pues si se demostrara la culpabilidad del
actual rey de España, habría que reescribir con toda urgencia la historia de
este país.

Hasta aquí, señor presidente del Congreso de los Diputados, los presuntos
delitos cometidos por el actual rey de España, tanto en su ya largo reinado
como en sus años juveniles de caballero cadete en la Academia General
Militar. Que este modesto historiador militar y coronel del Ejército no está
dispuesto a que queden ocultos entre las bambalinas de la historia y sin su
correspondiente condena, sea esta penal, moral o histórica. Por ello le
reitero una vez más la solicitud de que todos estos hechos sean estudiados,
investigados y analizados en profundidad, y cuanto antes, por una Comisión
parlamentaria (auxiliada por los correspondientes expertos), ya que sin duda
debe ser ese foro parlamentario, como suprema expresión de la soberanía
popular, el que promueva inicialmente las acciones pertinentes, de tipo
judicial o político, que permitan aclarar tan graves e importantes
cuestiones. Que afectan al país en general y, sobre todo, a su historia pues
no deja de ser un auténtico sarcasmo y una burla al pueblo español que ya
figure en los libros de historia de este país como máximo salvador de la
democracia y de las libertades de sus ciudadanos aquél que fue el primero en
ponerlas en peligro autorizando el golpe de Estado del que, según la
angelical teoría oficial, nos salvó a todos.

Ante esta Comisión debería comparecer el propio rey Juan Carlos (ya se pidió
su presencia ante el Tribunal Militar de Campamento en el año 1982 para que
contestara a las acusaciones de golpismo vertidas en su contra por algunos
acusados y testigos en el golpe del 23-F) pues una cosa es que su persona
sea, a día de hoy, constitucionalmente inviolable y no sujeta a
responsabilidad y otra muy distinta el que no pueda y deba comparecer ante
los legítimos representantes del pueblo para dar a conocer su versión sobre
unos hechos gravísimos de la reciente historia de España en los que él
ejerció el papel de protagonista absoluto.

Y por último, señor presidente del Congreso de los Diputados, si tanto esa
Cámara como los demás poderes del Estado optan, una vez más, por tomarse mis
denuncias contra el rey Juan Carlos I a título de inventario, es decir, como
si estuvieran formuladas contra el históricamente preclaro e insigne Alfonso
X el Sabio en lugar de a menor gloria del, a todas luces, menos docto y
ejemplar personaje que en estos momentos ocupa la Jefatura del Estado
español a título de rey por deseo testicular del dictador Franco, este
historiador militar (que le recuerdo, por si lo ha olvidado, fue encarcelado
y separado abruptamente de su carrera por un ministro de Defensa de su
partido, en 1990, por reivindicar, con conocimiento de causa, un Ejército
profesional para España; aspiración que consiguió en 1996) se verá obligado
moralmente a pedir amparo internacional en la instancia judicial o mediática
que estime oportuna y conveniente, incluido si fuera preciso el Tribunal
Penal Internacional. Porque no deja de ser un contrasentido y un esperpento
jurídico que la Audiencia Nacional española, a través de su "juez estrella"
Baltasar Garzón, se dedique a perseguir jefes de Estado extranjeros,
presuntos genocidas, terroristas y responsables de crímenes de lesa
humanidad, y no haya llamado siquiera a declarar al máximo responsable de
los asesinatos de los GAL (crímenes de Estado que no prescriben ni deben
contemplar en su enjuiciamiento inviolabilidad alguna): el rey Juan Carlos
I. Quien recibió precisa y abundante información reservada del CESID en su
momento (la famosa Acta Fundacional y otros documentos) sobre la preparación
y pronta puesta en ejecución de la llamada "guerra sucia" contra ETA. Y no
hizo nada por evitarla.

Y espero, señor presidente, que no tome estas mis últimas palabras como una
amenaza (jamás me permitiría semejante libertad contra el máximo
representante del pueblo soberano y tercera autoridad del Estado) sino como
una respetuosa advertencia de un ciudadano español que ha dedicado toda su
vida a la defensa de este país, que sólo ha recibido a cambio represiones y
sinsabores y que, desde luego, como le enseñaron hace ya muchos años en una
Academia Militar, no va a cejar en la lucha por sus ideales y convicciones.

España no puede tener ni un minuto más en la Jefatura del Estado a un hombre
de pésima catadura moral, homicida confeso (que no ha pagado todavía por su
delito), presunto asesino y también, en grado de presunción por el momento,
golpista, malversador de fondos públicos y terrorista de Estado.

Le adjunto, señor presidente del Congreso, copia del Informe remitido en
septiembre de 2005 y febrero de 2007 a su predecesor en el cargo.

Firmo el presente escrito en Alcalá de Henares a 4 de abril de 2008

*Ver Foro del Artculo*

http://www.larepublica.es/spip.php?article11973

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Que la fuerza te acompañe"

El mail más terrorífico que recuerdo haber recibido

Copio el mail que me mandó hace poco Rafael Palacios:

"Se avecina un otoño crucial en USA y el Planeta: ¿colapso y Ley Marcial?


Como vengo diciendo, las perspectivas que ya se manejan apuntan a un colapso financiero en septiembre que será el pistoletazo de salida para la manipulación de las elecciones norteamericanas, y la implantación de la ley marcial. El artículo que reproduzco más abajo, publicado por Exit, viene de una fuente del Proyecto Camelot, del que habéis visto tantas entrevistas. No es en absoluto optimista pero hay que conocer la realidad a la que nos podemos enfrentar. El que sepa (y crea) que visualice alguna Fuerza Superior que nos ayude en estos momentos….

Una última comunicación ha sido recibida por parte de Proyecto Camelot de una fuente interna, ahora apodado Hawkeye, con la que Proyecto Camelot entró en contacto en 2007 y que les puso sobre aviso respecto a dos aspectos claves y fundamentales de la estrategia de implantación final del Nuevo Orden Mundial.

El primero de ellos es el proyecto Chemtrails cuyo objetivo REAL, según apunta la fuente, está descrito en este post que traduje el año pasado.

La tapadera para el proyecto Chemtrails para los gobiernos y miles de científicos que han participado en él es un proyecto para supuestamente filtrar los rayos solares hacia la superficie de la Tierra y mitigar así el efecto de calentamiento (puedes encontrar los detalles de dicho proyecto "tapadera" aquí )

El segundo aspecto de esta estrategia final de implantación del NOM puede ser introducido con este artículo sobre la manipulación de los mercados de metales, especialmente el oro y la plata.
(Nota: los artículos desaparecieron de Internet tan pronto como fueron colgados, por lo que Proyecto Camelot guardó copia pdf). En un post anterior hice referencia a este asunto.

Esta fuente interna se ha comunicado con el Proyecto Camelot durante varios meses sobre "la oleada enorme de acontecimientos" que según sus palabras se producirían en Octubre / Noviembre del presente año 2008. El primer mensaje tenía el siguiente contenido

Por un lado la fuente citó y recomendó este artículo de Alex Wallenwein para comprender lo que está ocurriendo.

Según la fuente, la lista de acontecimientos que sobrevendrán en Octubre / Noviembre de este año sería:

1) La provocación a Irán por no cumplimiento de resoluciones
2) Un inminente ataque a Irán
3) Fuertes repercusiones de este hecho sobre USA
4) El FMI interviene en los asuntos financieros de USA por medio de la Reserva Federal
5) Absoluto colapso del dólar
6) Mínimos históricos absolutamente inverosímiles en Wall Street

Y continuaba la fuente:

"Voy a hablarles de supervivencia. Mi informe no está basado en información espiritual sino en información de vida o muerte real que deriva de mis fuentes las cuales se están preparando ahora mismo para intentar sobrevivir a todo esto.
Les recomiendo una pequeña parcela de tierra en una elevación relativamente alta de colinas en algún lugar que las masas eviten en primera instancia, quizás algún lugar remoto entre las colinas con corriente natural, vida salvaje y una zona que permita el trabajo agrícola, por ejemplo un jardín y por supuesto equipos de comunicación, botellas de agua, generadores, carburante, aceite, bicicletas, pero sobretodo equipos que funcionen con batería y algún tipo de protección de cable de cobre protegiendo su perímetro y quizás equipos de defensa, equipos de vigilancia, dispositivos de alarma, platos satélite.

Todo esto suena extremo pero a las masas hambrientas no les importarán mucho los valores espirituales y el amor fraternal y el respeto, es triste decirlo.

La gente no tiene ni idea de lo que está a punto de suceder en la sociedad durante los próximos años. Incluso a mi me resulta difícil de creer, pero conozco el plan de juego y no cuenta con nosotros. Estamos en guerra con un enemigo invisible que ha venido practicando con nosotros durante un largo tiempo. Nos consideran animales de consumo inútiles por completo.

La mayor parte de la gente no tiene una idea real de lo que se avecina. Algunos incluso no quieren saberlo y nunca lo creerían. La programación ha sido tan eficiente y ha sido tan reforzada que la gente juraría sobre la Biblia que no ha sido programada cuando en realidad están programados de forma muy extrema.

Lo más importante que cada persona tiene que afrontar los próximos años cualquiera que sea el futuro que evolucione, es aprender a confiar en si mismo. Es absolutamente crucial saber esto si uno desea sobrevivir.

Por supuesto ustedes no tienen ni idea de quien soy yo. Sin embargo, soy quien digo ser, he trabajado con gente que hace que las cosas ocurran y que controlan la mayor parte de las cosas que importan. He experimentado lo que las películas no pueden reflejar. Este es mi declaración de hechos para vosotros ahora.

Conozco la importancia de mis mensajes, Vosotros habéis visto los resultados de muchos de ellos. Quiero decir más pero no puedo ahora, quizás no pueda nunca.

Quiero decirles de la forma más sincera que puedo, que a aquellos que los periodistas tachan de "sionistas" no son nada más que los agentes de los Rothschilds. Esta gente, un ejército increíble en el mundo entero, muchos concentrados en los Estados Unidos, ahora mismo y muchos de los cuales están programados desde el nacimiento, son gente con la sangre fría, son asesinos sin piedad. Están entrenados en cada aspecto de la militarización y el control. Algunos de ellos están entrenados para ser sutiles y pueden ganarse la confianza de las personas de varias formas y después dar un giro de 180 grados sobre ellos sin que sea percibido, algo terrorífico puedo asegurarlo.

Leen todos nuestros correos, y saben quien está haciendo qué; especialmente vigilan a gente como yo. No puedes escapar de estas técnicas de rastreo que han implantado, que son absolutamente increíbles. Me han avisado durante los años pasados sobre algunos de mis correos.

Mi fuente inmediata de protección y yo tenemos un respeto y consideración mutuo. La mayor parte de lo que sé por él sigue siendo confidencial aunque libero algo de la información aquí y allí. El hecho de que los Roths estén tan cerca de cumplir su objetivo, el Control Absoluto del Planeta , hace que sean indiferentes a lo que alguien pueda decir o hacer en gran medida. El juego para ellos básicamente ha terminado.

He venido escuchando de mis fuentes que una situación que muestra varias facetas, muy bien orquestada se está aproximando en el tiempo. Parece que ocurrirá en Octubre. Un conflicto a escala mundial que incluirá a la comunidad financiera y que producirá una escalada en el colapso financiero mundial de una magnitud nunca jamás vista antes.

Informen a sus lectores de que tienen que prepararse para los cambios venideros en el mundo, no para que tengan miedo sino para que no les pille desprevenidos; digamos, por ejemplo que se trata de huracán gigantesco en el golfo, no lo sabemos No sabemos cuándo ocurrirá, ni de qué forma pero sería inteligente por nuestra parte prepararnos para afrontar las consecuencias de una gran catástrofe.

Confianza en uno mismo es la clave del futuro."

En respuesta a algunas preguntas del Proyecto Camelot sobre Georgia la fuente comentó:

"Los Rothschilds quieren a América de rodillas para crear la Unión Norte Americana , una etapa previa para el gobierno mundial. Esto significa que contribuirán a dicha causa. Los Rothschilds quieren gobernar el mundo por medio de múltiples gigantes corporativos que ya poseen y gestionan en todo el mundo. No les importa mucho el dinero porque ya lo tienen todo.

La gente que habla del poder del dinero no entiende realmente lo que está ocurriendo. El control y el poder es el juego.
Ahora, esto significa que América debe ser dividida de cualquier forma, por medio de la Guerra, la economía, los mercados, la desobediencia civil y las ideas de libertad deben contener un Nuevo significado: "Libertad Gestionada". El resultado es un socialismo gestionado por métodos dictatoriales.

Esto no significa que América vaya a dejar de existir, sino que existirá en una forma nunca vista antes, y la mayor parte de la gente está siendo idiotizada lo suficiente como para aceptar algo nuevo, incluso si es algo desagradable. Los americanos adorar su cerveza y sus cacahuetes, siempre y cuando tengan lo imprescindible, no habrá grandes revueltas: sólo algunos desórdenes en áreas de bajos ingresos que serán eliminadas junto con los disidentes, a cualquier escala. Dad la bienvenida a trenes y campos de concentración y cualquier otra cosa. Mal asunto.
Acabo de hablar con un amigo que es un mercenario tecnológico de alto nivel que trabaja en proyectos de ingeniería en Irak, Afganistán e Irán. El proceso, tal y como él lo entiende se basa en llevar el asunto de Georgia y otros, para dar una patada a Rusia y desestabilizar la región. Quieren Rusia y que Putin sea insultado un poco debido a sus últimas muestras de presión con sabor a represalia.

Después, probablemente habrá algún evento importante en Pakistán que está rodeada ahora mismo, aunque no escuchemos nada sobre esto, de muchas fuerzas militares (con alguna actividad colateral en India más tarde) para aparecer por la puerta de atrás de Irán ya que el Gobierno de USA sabe perfectamente que una confrontación directa contra Irán es demasiado peligrosa, porque Irán es radical y es capaz de represalias mortales al momento.

Irán no está fuera del plan de juego, ya que es una espina clavada en la espalda del Plan de Unión Asiática, de manera que debe ser finalmente aislada. Uno puede especular que las cosas en Irán pueden cambiar internamente de forma inesperada de cualquier manera. Es todo lo que puedo decir. Existe todo tipo de gente inusual y muy inteligente en Irán.

Estoy más preocupado por lo que sucederá en los próximos 90 días, haciendo preparaciones, etc. ya que las cosas están a punto de empeorar mucho y el colapso económico y no sólo económico con toda probabilidad se producirá en Octubre; quizás algún conflicto civil se producirá cuando el sistema comience a hacer aguas. El oro y la plata son importantes.

Comenzaremos a ver más caos después de octubre, la gente saldrá a la calle en áreas de minorías en todo el país, LA; Chicago, NY etc.

Tal y como lo entiendo, desde comienzos, octubre va a ser un mes de enorme impacto, las cosas van a cambiar muy drásticamente en ese momento.

Personalmente incluso me sorprendería ver que se produce la elección a la presidencia. Esperemos que no sea el caso, pero ahora mismo incluso puedo esperar que no se produzca. El Colapso (con enormes consecuencias a nivel mundial) creará tal caos que sería declarado el estado de "Emergencia Nacional", se suspenderían las elecciones y si no decretan una ley marcial, será una forma de estado policial con milicia y ejército extranjero traído al país a cualquier escala para establecer el control de las áreas más pobladas del país. En última instancia no habrá mucha diferencia, ya que el resultado final es el que digo. Los sionistas de Rothschilds están golpeando el gobierno como nunca antes y quieren que las cosas comiencen a derrumbarse para implantar en su lugar lo que tienen en mente, un plan completamente loco y oculto. Los Roths poseen a la mayor parte de los tomadores de decisión en el gobierno, y aquellos que no están bajo directo control están muy cerca de sucumbir al "Martillo de Terciopelo" de varias formas.

A aquellos que tienen el estómago de saber algo más todavía hay dos excelentes artículos en Global Research y escritos por el Dr. Michel Chossudovsky y William Engdahl respectivamente.

El evento de Georgia es el pistoletazo de salida para que las cosas comiencen a cambiar a una escala realmente violenta. Mis amigos están atemorizados como nunca antes les he visto. Muchos se han mudado con sus familias a Nicaragua o Costa Rica. Temen represalias sobre ellos a primeras de cambio.

Están ocurriendo tantas cosas que las noticias no os dicen, amigos. La economía está mucho peor de lo que nos dicen y como país, EEUU está hundido. Los cobradores están en la puerta esperando armados hasta los dientes. El juego se ha acabado.

Los invitados a los talk shows que muestran libertad de pensamiento están siendo vigilados ahora mismo muy de cerca. Es posible que muchos cierren la ventana antes de final de este año. Los poderes quieren que las cosas malas ocurran sin cobertura de la prensa, especialmente en las redes de información underground independientes. Todo lo que decimos está siendo monitorizado, pero están seguros de que la partida está ganada por eso no han hecho nada hasta ahora. Tenemos que salir de la línea de fuego cuando las cosas se deterioren más.

Estos no son juegos o advertencias casuales. El sábado escuché que uno de mis amigos ha desparecido, sin dejar palabra, sin llamadas, sin correos y alguien completamente distinto vive en su casa esta mañana. Es la tercera vez que ocurre algo así este verano.

En Proyecto Camelot han recibido en Agosto esta única frase de esta fuente Hawkeye:

Primeros 10 días de Octubre.

No está claro a que se refiere específicamente pero por el contenido anterior podemos deducir que se refiere a que el Final del Juego se revelará durante los primeros diez días de Octubre.


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Que la fuerza te acompañe

UN MAR DE NOTICIAS

Voy a copiar directamente algunos mails que me ha mandado don Rafael Palacios (http://rafapal.com)con algunas noticias increibles si se concretan. Ahí va el primer mail:

Dos vídeos recomendados "Sincromisticismos" y "Banderas Falsas"
"Antes de recomendaros un vídeo que gustará tanto a los místicos como a los investigadores de la conspiración, os recomiendo este otro sobre "Banderas Falsas" que ha traducido un amigo mejicano y que está colocado entre los ¡12 recomendados por google videos! ¡Votad cinco estrellas para que siga apareciendo! Es buenísimo!!

http://video.google.es/videoplay?docid=-6062293044777614604).


Como os podréis imaginar, mi vida está llena de informaciones y vídeos que me hacen disfrutar de una manera…. casi mística. Aunque, a decir verdad, creía que ya había pasado el momento (estos últimos años) en que me metía en unos vídeos que me abstraían hasta quedarme pegado delante del ordenador.

En estos últimos días, estoy prestando atención (gracias a Greg Grisham) a David Wilcock, del que hablaré en su momento por cómo ha sabido integrar los secretos de la consciencia, la ciencia cuántica, sociedades secretas, 2012, etc.

Anteayer llegué a este vídeo por entregas bajo el título "Sincromisticismos:
http://es.youtube.com/view_play_list?p=2740F9C608AF7B32" que me han hecho entrar en ese estado de goce para la mente y el alma, sublime. Simplemente sublime. Ayer tuve una gozosa sesión continua de esta divertidísima mezcla de información sobre sociedades secretas, misticismo, UFO, geometría sagrada, psicodelia y cultura popular (cómic y cine de ciencia ficción, básicamente) y que está justo en la onda de una de las subtramas de mi libro. Es decir, de cómo la ciencia ficción está plagada de informaciones verdaderas que hay que colocar a la luz de las últimas informaciones y revelaciones.

Os pongo unos cuantos y vosotros seguid el hilo; hay 17 de 10 minutos (bajáoslos no sea que pase lo del emisario de la Federación Galáctica, que los han quitado). Esta tarde, estaremos todos viendo esta información juntos. Estoy deseando echarme la siesta para ponerme con ello. ¡Ah! En español gracias a un tal Albasilente, que ha hecho un trabajo ¡Mayúsculo! (Desde aquí, beso sus pies digitalmente)."


http://es.youtube.com/watch?v=JzHPxAaiTag&feature=PlayList&p=2740F9C608AF7B32&index=0

http://es.youtube.com/watch?v=nDP8pNZBQ7Y&feature=PlayList&p=2740F9C608AF7B32&index=1

http://es.youtube.com/watch?v=NBDWy0jUrTo&feature=PlayList&p=2740F9C608AF7B32&index=2

http://es.youtube.com/watch?v=bRE_eeK5N0o&feature=PlayList&p=2740F9C608AF7B32&index=3


AQUÍ VA OTRO MAIL:

Está en marcha un autoatentado contra la libertad en Internet y la sociedad digital


"Hace ya unas semanas, "Infowars" (Alex Jones) publicó que uno de los creadores de "Creative Commons" (el sistema de derechos de autor imperante en Internet que permite la compartición) había anunciando que un jefe del espionaje le había dicho que "se preparaba un 11-S en Internet". El profesor de Harvard, Lawrence Lessig, afirmó en una conferencia que Richard Clarke (ex jefe del contraespionaje USA) le había advertido que se preparaba un autoatentado que trataría de acabar con la libertad en Internet.

El autoataque, atribuido a hackers, sería el detonante para la proclamación de una PATRIOT ACT en versión cíber, que atenazaría la libertad en Internet, probablemente, exigiendo más controles, incluso para los blogs y prohibiendo la compartición de ficheros, como el "probable anticristo" ya ha exigido, en Francia, Nicolas Sarkozy.

A las continuas noticias de absurdas pérdidas de información por parte de gobiernos (Inglaterra), datos bancarios (Barclays) y personales (Western Hotel) se ha sumado ayer un no menos absurdo fallo informático que paralizó los aeropuertos USA. Una cadena de noticias en el mismo sector o "paranoia informativa" (PROBLEMA) que, como todos sabemos ya, nos lleva a la preparación de un ataque y posterior ley que "SOLUCIONE" el problema creado por los mismos que se erigen en salvadores. La ya conocida fórmula TESIS, ANTITESIS-SÍNTESIS de los Iluminati Hegelianos: "Orden del Caos Creado".

Todo ello nos lleva a la evidencia de que, ahora mismo, el Poder que está acabando con la primacía de los Iluminati-Sionistas durante 5.000 años es, como anticipó la película Mátrix, la RED. La conciencia planetaria ha conseguido, YA, poner en claro quién y cómo dirigen el Planeta Tierra, razón por la cual, los Iluminati-Sionistas desarrollan nuevas leyes sobre derechos de autor (veréis los vídeos que pondré dentro de unas horas), el acoso a las redes P2P y, ahora, este "11-S informático".

Mucha atención y mucho dinamismo porque los perros están rabiosos y quieren saltar a nuestra yugular...
¿Será porque ya han aparecido los nombres y apellidos de quienes planificaron el 11-S?"

Y OTRO MAIL DE RAFA:

Bush, borracho en los Juegos, censurado
"Hay quien dice que estas imágenes han sido sacadas a la luz, precisamente, para dejar clara la censura que opera en el Planeta Tierra. Miles de periodistas, fotógrafos y camarógrafos acreditados en los Juegos Olímpicos de Pekin no han sido capaces de sacar las imágenes que demuestran que la persona que supuestamente dirige los designios del Planeta, se ha pasado borracho los días que estuvo en los Juegos.Que nos enteremos cuando ya se han acabado los Juegos y que sólo en Venezuela y Bolivia se hayan podido ver, deja claro que los conceptos de "Libertad" y "Democracia" que manejan esos medios son completamente falsos. Mientras tanto, un día y otro también, los mismos medios nos hablan de las borracheras de "estrellas" como Amy Winehouse, Kate Moss o Britney Spears... Pero no las del presidente de los USA.
http://www.20minutos.es/noticia/407041/0/Amy/Winehouse/carcel/
Si queréis ver las imágenes completas, entrad en esta página venezolana. http://www.aporrea.org/internacionales/n119208.html
Mientras estos hechos ocurren, en los pasados días se han estrellado cuatro aviones en el Planeta sin causa aparente que lo justifique. En España, sin ir más lejos, ya han dejado claro que "los familiares no van a conocer las conversaciones grabadas en la caja negra porque son confidenciales". Es decir, que es un Secreto de Estado. Algo deben esconder porque el vídeo grabado por las cámaras del aeropuerto de Barajas, sólo lo han visto, entre otras personas. LOS REYES! ¿Qué pintan esos sujetos inspeccionando esa información? Sólo una cosa, decidiendo si "el pueblo" lo puede ver o no. Si Ellos (nosotros) podemos saber o no.
http://www.20minutos.es/noticia/407016/0/juez-accidente/video-aena/spanair-barajas/
http://www.20minutos.es/noticia/407044/0/reunion-avion/spanair-familias/accidente-barajas/
Hace ya más de cinco años, en una reunión del Club Bilderberg a la que acudió la reina Sofia (casa Hannover) de España, se decidió que los seres humanos del Planeta Tierra serían mejor manejados si se les pusiera un chip. La manera de que la gente accediera a ponérselo voluntariamente, serían las noticias de secuestros. Esta noticia, que muchos consideraban "apocalíptica" y "de conspiranoicos" ya se ha hecho realidad en Méjico, y en todo el Planeta, donde se publicita las bondades de esta tecnología, considerada en la terminología bíblica como "La marca de la Bestia". El final del Ser Humano.
http://www.20minutos.es/noticia/406999/0/chip/anti/secuestro/
http://ca.reuters.com/article/technologyNews/idCAN2041333820080822
Lo que no hay duda es, durante las siguientes semanas, con la crisis en el Este de Europa y el colapso financiero ya preparado, vamos a afrontar la etapa final del Sistema que ha venido imperando en los últimos... ¿5.000 años?
El mayor banco de inversión (Lehman Brothers) y uno de los grandes bancos de Estados Unidos (palabras de un ex miembro del FMI) están a punto de colapsar, además de los dos gigantes hipotecarios estadounidenses, Fannie Mae y Freddi Mac, según el millonario Warren Buffet. Lo mismo que NOSOTROS llevamos diciendo hace ya casi tres años.
http://www.marketoracle.co.uk/Article5986.html
En palabras cristianas, si los millonarios dicen que "están a punto", en realidad, ya han colapsado. Lo que estamos viendo es un espejismo de economía, mantenida artificialmente mediante movimientos de capital de los propios conspiradores que apretarán el botón en el momento que quieran dinamitar la economía. Igual que hicieron en el año 1929: dejan que la bolsa suba, prestando mucho dinero y, cuando quieren, lo retiran del mercado, haciendo que estalle la economía.
Por eso, han sacado ya el chip al mercado y por eso, seguramente, un día sí y otro también desaparecen datos personales en Inglaterra: una forma de preparar el camino para que toda esa información se almacene en el chip... Incluido el dinero, claro. Cuando la economía "pete", ellos saldrán diciendo que todo se puede arreglar si aceptamos su dinero electrónico: falso, Iluminati, sionista, satánico.
¿Qué podemos hacer?
Rechazar el dinero que no esté apoyado por el oro o la plata, reclamar el dinero en papel o moneda y, por supuesto, llegar al final de la conspiración.
Amigos míos, ha llegado el momento de que sepáis toda la verdad sobre el 11-S, que es lo mismo que decir, la Gran Conspiración.
"Los eslabones perdidos del 11-S", es decir, los datos que muchos conspiranoicos no quieren conocer acerca de quién hizo ese atentado. Esas son las mismas personas que han dinamitado la economía mundial y quieren ponerte un chip. Todo ellos pertenecen a un mismo grupo cultural.
http://www.911missinglinks.com/"

jueves, julio 10, 2008

Lo injusto del sistema y sus secretos de estado

El verdadero problema de nuestro maravilloso mundo es el injustísimo sistema en el que estamos inmersos...los secretos de estado son sin duda la mejor arma de los gobiernos y de los banqueros que los controlan para hacer lo que les apetezca, para así favorecer sus propios intereses y no el de sus votantes, todo con el dinero de éstos, de los contribuyentes...

Con nuestros impuestos (directos e indirectos) se financian un sinfín de causas que van contra nuestros propios intereses... guerras, vacunas y medicamentos tóxicas/os, informaciones falsas que aterrorizan a la gente, mil y una distracciones y entretenimientos para que no pensemos, para controlarnos mejor, por supuesto...para que no nos revolucionemos contra ellos...

Hay que exigir una mayor transparencia, como bien dijo Kennedy el 27 de Abril de 1961, el Presidente de los EEUU convocó a la prensa en NYC para dar este discurso alertando sobre los peligros que suponían para una sociedad libre la fusión de los aparatos político, militar e industrial de una nación en conjunción con las sociedades secretas, y la necesidad que tenía la prensa de informar ante todo de la verdad a los ciudadanos, sin dejarse influenciar por este poderoso aparato emergente, para que pudiesen ser realmente libres en sus elecciones. El mismo JFK define literalmete como "conspiración monumental" a este peligro. Dos años despues JFK es asesinado en Dallas.

Aquí tenéis su discurso: